domingo, 11 de enero de 2009

Montruo herido


Como el amor
puede hacer tanto daño
como puede provocar
Una herida tan profunda
que hace que te pierdas en la tristeza,
causa un cortocircuito
que deja todo lo racional
haciendo que brote un animal,
con tal de cerrar ese corte
es capaz de explotar,
es capaz de dañar a otros,
aquellos que solo desean tu bien
pero ese monstruo que despertó
no sacia su sed
hasta que la herida no duela
por el ardor emitido
por todos los damnificados
y cada una de las lagrimas derramadas
con como el alcohol
que si bien desinfecta,
te hace recordar que ahí algo no está bien,
algo que no está sano,
en ese momento volteas
y ves que ahí sigue aquellos
que de verdad te quieren
esos, los mas heridos
por la abominación nacida de tu pena.
Ese tú irreconocible
es encerrado por tu arrepentimiento
por el despertar de tu verdadero ser
pero el encierro de una bestia
deja marcas de guerra
que solo sanan con el tiempo
y con todo el apoyo de aquellos
que aun puedes llamar amigos,
de tus hermanos y pilares
que trozo a trozo
reconstruyen tu destruido ser,
para luego transformarse en muletas y bastones
que permiten seguir con tu recorrido
y llegar a la meta de este cruel juego
que se llama vida.